Té verde: conoce sus características, propiedades y sabor

La diferencia principal entre el té verde y el té negro es la oxidación. Mientras que el negro se deja oxidar para cambiar su sabor y apariencia, el té verde se calienta para detener la el proceso y conservar el sabor fresco y el color verde característico.

té verde

Los mejores tés verdes proceden de Japón o China, cuyos diferentes métodos de aplicación de calor para detener la oxidación tienen un gran efecto en la taza final. Las hojas de té verde chino se tuestan durante el proceso de producción. Esto da como resultado tés verdes con sabor tostado y a madera. Los tés verdes japoneses se cuecen al vapor durante el proceso y tienden a ser más vegetales, florales y dulces que sus homólogos chinos.

Un té verde chino como Gunpowder, tostado, tiene un regusto ahumado y un ligero sabor a nuez, mientras que el japonés Gyokuro, cocido al vapor, recuerda al sabor fresco y dulce de los guisantes.

Ambos tipos de té verde (chino y japonés) se utilizan a menudo como base en infusiones de otras hierbas y frutos. El resultado es una variedad enorme de tés verdes con mezclas deliciosas con goji, bergamota, azahar, mango, etc.

¿Cómo se produce el té verde?

Tras la cosecha de las hojas, el té se calienta para detener el proceso de oxidación y conservar su sabor suave y refrescante.

  • Cosecha: Se recolectan los brotes más tiernos. Las dos hojas superiores son las mejores para el té.
  • Aireado: Las hojas se colocan en unos estantes para que se sequen al aire entre 1 y 3 horas.
  • Fijación: Para detener la oxidación del té, las hojas se tuestan o cuecen al vapor. El sistema de fijado que se aplique aportará matices y diferencias al sabor de la futura infusión de té.
  • Enrollado: La mayoría de los tés verdes se enrollan para conservar sus aceites aromáticos hasta el momento de su consumo.
  • Secado: Las hojas se secan, se clasifican y se empaquetan. En el caso del te Matcha, las hojas se muelen para producir un polvo muy fino.

Preparar una buena infusión

El té verde es más delicado que el té negro, y nunca debe prepararse con agua hirviendo: el calor extrae los taninos, lo que le da a su té un sabor amargo y astringente. El té verde perfecto se consigue con el agua a unos 80ºC, se vierte y se deja infusionar durante 2 o 3 minutos.

Hay hervidores que permiten controlar la temperatura pero, si no tienes uno, puedes hervir el agua en un cazo y después de hervir esperar unos cinco minutos antes de verter. También puedes observar el agua mientras se calienta y cuando veas que comienzan a formarse burbujas en el fondo del recipiente (pero sin que lleguen a subir), el agua tiene una temperatura bastante aproximada a la que interesa.

El tiempo de infusión también es importante y debes controlarlo. Ni menos de 2 minutos ni más de 3. Si te quedas corto, el sabor del té será muy aguado, si te pasas, quedará un gusto amargo.

Propiedades y beneficios del té verde

El té es una bebida saludable que apareció en Asia hace muchos siglos, en China y Japón se utilizaba como hierba medicinal. En la actualidad se ha convertido en un elixir saludable que consumen cada día millones de personas en todo el mundo. Científicos e investigadores han publicado miles de estudios sobre sus propiedades terapéuticas.

Un viejo proverbio chino asegura que “es mejor pasar tres días sin comida que uno sin té” y de entre los tés, el verde, es la variedad más celebrada. Sus propiedades generales conforman una lista mágica que cada vez se hace más larga: combate el envejecimiento, fortalece los huesos, previene las arrugas, la obesidad, la hipertensión, alivia el asma, reduce el estrés y las alergias y regula los niveles de glucosa en sangre. Como en todo, uno debe ser cauto y no tomar estas afirmaciones como regla segura aplicable para todos.

Aunque está considerada como una de las bebidas más seguras y saludables para consumir, hay algunas cosas que se deben tener en cuenta al tomar té verde porque también pueden tener efectos secundarios.  La mayoría de estos efectos afectan a las personas que son sensibles a la cafeína o los taninos.

Todas las variedades de té se obtienen de la planta conocida como Camellia sinensis: té verde, negro, blanco y los tés Oolong. El verde es, de todos ellos, el menos procesado. Todos contienen cafeína y el verde no es una excepción. Se ha utilizado durante siglos en la medicina tradicional de India y China para tratar todo tipo de afecciones, desde la fiebre hasta las enfermedades de corazón.

El té verde cuenta con beneficios saludables que incluyen pérdida de peso, prevención del cáncer y disminución de la presión arterial. También se ha demostrado que ayuda a prevenir enfermedades neurológicas como la enfermedad de Alzheimer y el Parkinson. El té verde es una buena alternativa al café para las personas que intentan reducir su consumo de cafeína. El té verde contiene un aminoácido conocido como L-teanina, que ayuda a regular los niveles de azúcar en la sangre y disminuye la absorción de cafeína.

Los investigadores concluyen que el té verde puede ayudar a disminuir el riesgo de enfermedad cardiovascular al disminuir el colesterol LDL y mejorar el flujo en los vasos sanguíneos. Estos beneficios se atribuyen en gran medida a las propiedades antiinflamatorias del té verde. El consumo de té verde a largo plazo también se ha asociado con un menor riesgo de ciertos tipos de cáncer, incluido el cáncer de próstata.

La razón por la que este té ayuda a perder peso es que acelera la oxidación de las grasas.

Tomar té verde también ayuda a eliminar los radicales libres que pueden causar estrés oxidativo. El daño oxidativo se ha relacionado con una serie de afecciones debidas a la reducción de la sensibilidad a la insulina que puede conducir a la diabetes tipo 2 y diversos tipos de daño celular.

Composición química del té verde

Los principales compuestos químicos que contiene el té verde son galato de epigalocatequina (EGCG), l-teanina, potasio, hierro, calcio y cafeína. El contenido de cafeína del té verde es de aproximadamente 35 miligramos por cada taza de 230 ml, lo que se considera moderado.

La l-teanina es un aminoácido casi exclusivo del té que le aporta el sabor dulce y el famoso quinto gusto, el “Umami”. Además de esto, lo que hace que sea tan interesante, es su capacidad de relajarnos. Esta sustancia, ayuda a que en nuestro cerebro se generen las famosas ondas alfa que estimulan a la relajación, bienestar y meditación. El té verde contiene vitaminas b, taninos y ácido fólico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *