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He probado muchas marcas de té en bolsitas: desde las del súper hasta las que te sirven en algunos restaurantes. Para mi, el mejor té en bolsitas es el de la marca Dammann.

La historia dice que fue Luis XIV quien otorgó a Sieur Damame el exclusivo privilegio de vender té en Francia. Corría el año 1692 y los cortesanos disfrutaban de todo tipo de lujos y excesos. Pero el té no era por entonces un producto gourmet, sino una bebida que brindaba salud. Uno de los primeros amantes del té en Francia fue el mismísimo Rey Sol, quien lo bebía a diario.

A pesar del parecido, poco tenía que ver aquel señor Damame con los hermanos Dammann que, en 1825, crearon la compañía que llevaría su nombre. Empezaron en el mundo del té comprando una empresa de importación de esta planta desde Batavia, antigua ciudad que hoy estaría en la zona de Yakarta (capital de Indonesia). Un siglo más tarde, en 1925, la compañía ampliaron el negocio con el comercio de especias desde Tamatave, por entonces colonia francesa. En 1926 abrieron la primera tienda en Nueva York y en 1932, Dammann se convirtió en la proveedora oficial de la Compañía Transatlántica General Francesa.

A principios del siglo XX el té ya no era aquel bebedizo medicinal que tomaban el Rey y la Corte de Versalles, sino una bebida común entre la clase media. Los salones y casas de té  habían proliferado por doquier y los franceses lo apreciaban como bebida delicada y refinada. En 1949 el té se convierte en el negocio exclusivo de Damman Freres y la compañía vuelca todos sus esfuerzos en crear nuevas mezclas y productos innovadores, como las bolsitas sachet Cristal©, exclusivas de la marca.

La primera vez que yo probé está marca fue por casualidad, al pedir un té en una heladería. Pensaba que me traerían un infusión mediocre, de estas marcas populares que solemos encontrar en cualquier tienda o que te sirven en cualquier bar, pero me llevé una grata sorpresa al acercármelo a la boca. Con solo oler su aroma noté enseguida que era algo especial. Me fijé en la etiqueta y apunté la marca para añadirla a mi lista de tés favoritos. Al menos entre los mejores tés en bolsa.

Por último, ten en cuenta que Damman es una compañía francesa y si el sabor de su té es diferente al de otras marcas de otros países. El té francés tiene un retrogusto ligeramente especiado que personalmente encuentro muy agradable. Pero otros tés, como el té inglés por ejemplo, pueden tener un sabor diferente y también muy rico.