El mejor té verde del mundo

Alrededor del té verde hay todo un mundo de tentadores aromas y deliciosos sabores. La mayoría de los bebedores de té comienzan con bolsitas de marcas clásicas como Hornimans o Pompadour. El nivel de satisfacción es muy variado, a algunos les basta con ellas, pero hay quien se queda con ganas descubrir qué hay más allá.

Hojas de té verde

Hay quien dice que el té verde tiene sabor amargo, pero ello generalmente se debe a que se prepara a temperaturas incorrectas, se deja remojar demasiado tiempo o el propio té es de baja calidad.

Con unos conocimientos básicos se puede lograr una experiencia más completa y agradable a la hora de beber té. Con esta práctica guía te orientaremos para que descubras los mejores tés verdes y su preparación. ¿Quieres comprar un sabroso té? Echa un vistazo a nuestra selección de los mejores tés verdes.

Fundamentos del té verde

Esta variedad de té es popular por sus grandes beneficios para la salud. Queremos dejar claro que no se trata de ninguna panacea y que no hay que buscarle propiedades curativas, sin embargo sí que ayuda al organismo en la prevención de algunas patologías. Hay muchas razones para beber té verde: desde su capacidad para acelerar la pérdida de peso hasta su potencial para prevenir enfermedades.

Existe una gran variedad de tés verdes con un amplio espectro de sabores, desde vegetales y dulces hasta tostados y algo más amargos. El verde suele ser la opción más popular entre los bebedores de té que desean explorar nuevos sabores.

El té verde está hecho de las hojas de la planta del té cuyo nombre botánico es Camellia sinensis . La planta del té también se utiliza para producir té negro, té blanco, té Oolong y té Pu-erh. Estos tipos de tés se conocen como tés verdaderos: son los únicos tés que en realidad provienen de la planta del té. Los tés que no proceden de la Camellia sinensis son en realidad tisanas herbales, que están hechas de hierbas, especias, raíces y hojas de otras plantas.

El té verde se produce principalmente en China y Japón, pero también en menor cantidad en India y Sri Lanka.

Proceso de producción de té verde

Hay dos categorías principales de té verde: las producidas en China y las producidas en Japón. La principal diferencia entre estos tipos de té está del proceso de secado.

Las hojas de té se cosechan a mano cada 5 a 10 días durante la temporada de cosecha. Las primeras hojas se arrancan entre abril y mayo durante la primera cosecha. En junio se realiza una segunda cosecha, le sigue una tercera en julio y una cosecha final en septiembre. Cada cosecha produce hojas de con matices de sabor diferentes.

Una vez que recolectadas, las hojas se colocan en grandes cestas de bambú y se llevan a una instalación de producción. Aquí, las hojas se marchitan para perder humedad y se secan para evitar la oxidación.

La oxidación es el proceso mediante el cual las enzimas reaccionan con el oxígeno y las hojas de té van tomando su típica coloración marrón oscura. Los artesanos utilizan diferentes métodos para evitar que el té verde se oxide.

Los productores chinos secan las hojas de té verde utilizando métodos de cocción a fuego lento o de tostado. La forma más tradicional es colocar las hojas en grandes woks sobre fuego de leña, aunque algunos fabricantes también usan woks eléctricos para acelerar el proceso. Otras hojas de té verde simplemente se secan expuestas a la luz solar, lo que les aporta un sabor terroso y natural. Como resultado, los tés verdes de China tienden a tener un sabor ahumado y tostado con un rico aroma.

Los fabricantes de té japoneses prefieren secar las hojas de té verde con vapor. Los artesanos controlan al detalle el proceso y los tiempos de cocción al vapor para producir diferentes tipos de té verde. Las hojas de té se colocan en grandes bandejas de bambú sobre el agua hirviendo. Las hojas se cuecen con el vapor y luego se se secan con aire frío para eliminar toda la humedad que tengan.

El último paso en el proceso de producción es dar forma y clasificar. Las hojas se enrollan y se retuercen en diferentes formas, como bolas, pequeñas bolitas o husos.

Los tés verdes se procesan a máquina o a mano bajo la supervisión de maestros expertos en té. Dependiendo del tipo de té verde, las hojas se pueden secar y enrollar varias veces para obtener ciertos sabores. Para finalizar, las hojas de té se ordenan y clasifican para su envasado y venta.

Los mejores tés verdes

Aunque las bolsitas de té tienen sus ventajas, el té siempre sabe mejor cuando se prepara con hojas sueltas. Las bolsas de té verde suelen ser cómodas y fáciles de usar, pero generalmente contienen hojas de té de baja calidad. Suelen contener hojas rotas, polvo e incluso pequeños trozos de tallos, lo que resulta en un sabor de menor calidad. Además, el pequeño tamaño de las bolsas impide que las hojas se expandan completamente y liberen sabor.

Utiliza té verde de hojas sueltas siempre que sea posible y usa un infusor amplio donde las hojas puedan expandirse completamente durante el remojo. Al ser hojas completas o con pocas roturas, el resultado tendrá mejor sabor y habrá más sustancias beneficiosas en la infusión.

Los tés orgánicos son la opción más saludable porque no han sido tratados con productos químicos ni aditivos dañinos. Los químicos pueden alterar el sabor del té verde puro y provocar efectos secundarios negativos.

Tanto si eliges un té de la marca de tu supermercado habitual o si prefieres comprarlo online, ten siempre cuenta la calidad. El té verde sabe mejor cuando las hojas son de alta calidad. Algunas de las marcas más populares de té, con buen producto, que nosotras podemos recomendar son las The Tea Shop,  Twinings y Clipper. Esta última es una marca de comercio justo.

Tés verdes japoneses

Té Verde Sencha

Sencha es, probablemente, el té verde japonés más popular. Es la variedad que encontrarás en cualquier restaurante japonés. Las hojas del té se cosechan e inmediatamente se cuecen al vapor para conseguir un sabor suave ligeramente salado. El té Sencha se caracteriza por un dulce sabor a hierba con toques de melón y pino.

 Sencha están disponibles en opciones asequibles, así como en mezclas artesanales de primera calidad que tienen perfiles de sabor más complejos.

Los tés Sencha pueden clasificarse por diferentes duraciones de vapor. Asamushi es el método tradicional de cocción al vapor, dura de 30 a 60 segundos y produce los tés Sencha tradicionales. Estos tés son de color amarillo y producen un sabor vibrante y dulce.

Fukamushi es un método más recientes en el que el té se cuece durante más tiempo. La infusión resultante es de color más oscuro y más nublado. El sabor es más audaz y tiene tendencia hacia notas terrosas.

Gyokuro

Los tés verdes Gyokuro son diferentes a las otras variedades, ya que se cultivan a la sombra antes de la cosecha. Las plantas se cubren de tres a seis semanas antes de la recolección de las hojas.

Al crecer a la sombra, las hojas aumentan la producción de clorofila y otros nutrientes, lo que hace de este té uno de los favoritos de los gurús de la salud. La sombra también produce un té sabroso con un cuerpo más cremoso.

Gyokuro tiene un sabor salado, similar al de las algas, que se equilibra con un final dulce.

Té Verde Genmaicha

El té verde Genmaicha combina las hojas de té verde con granos de arroz hinchados. Es un té de sabor reconocido por su rico aroma y sus abundantes sabores. El sabor tostado del arroz ayuda a equilibrar las cualidades astringentes de las hojas del té.

Té Verde Matcha

El té Matcha es tendencia en occidente, pero en Asia ha sido uno de los tés más apreciados durante siglos. El Matcha se obtiene moliendo las hojas de té verde hasta convertirlas en un polvo fino. Se prepara en un tazón ancho que permite inhalar su sabroso aroma. El polvo se bate con agua caliente usando un batidor de bambú conocido como chasen. El resultado es un té verde espumoso y deliciosamente cremoso. Este té también se consume comúnmente como un café con leche mezclando el polvo con leche.

Los tés Matcha premium se cultivan a la sombra, como el Gyokuro. Las hojas se cosechan y se secan antes de ser convertidas en polvo con molinos de piedra. Los tés Matcha requieren mucha mano de obra y, por lo tanto, tienen un precio más alto que otras variedades.

Tés verdes chinos

Longjing 

El té verde Longjing es, por diferencia, el té verde de mayor calidad y más preciado de China. Este té se produce artesanalmente y las variedades más exquisitas pueden alcanzar precios astronómicos. Por fortuna, se pueden encontrar tés verdes Longjing de producción menos artesana que tienen precios asequibles sin mayor pérdida de la calidad.

Las hojas de té verde Longjing se cosechan y se tuestan a mano. La infusión ofrece un sabor dulce a nuez que contrasta con un cuerpo vegetal. Otros matices que aparecen en su sabor son toques de castaño, espárragos y guisantes dulces.

Las mejores hojas de Longjing provienen de la cosecha de primavera. Por lo tanto, el té se suele consumir entre final de la primavera y principios del verano. Las hojas del Longjing de calidad son cortas y redondas, de color verde pálido o amarillo claro y con una fina capa de pelusa.

Los tés Longjing son ricos y refrescantes, muy populares tanto como té caliente como té helado.

Té verde Gunpowder

El té verde Gunpowder es reconocible por su forma. Las hojas se enrollan en pequeñas bolas que recuerdan a las bolitas pólvora. Tiene un sabor grueso, ligeramente ahumado y regusto dulce en el paladar.

Este té se produjo por primera vez bajo la dinastía Tang, que gobernó a China desde 618 a 907. La mayoría de los tés de pólvora actuales están enrollados a máquina, pero las opciones de más alta calidad aún se hacen a mano.

Otros países como Sri Lanka y Taiwán también producen tés de pólvora. El té de pólvora de Formosa (actualmente Taiwán) tiene un sabor más fresco y algo menos tostado en comparación con las variedades chinas.

Tés con sabores

Té verde de jazmín

El té verde de jazmín combina el rico sabor del té verde tostado con el delicado y dulce sabor de las flores de jazmín. Una de las variedades más populares son las perlas de té verde de jazmín .

Las hojas de té verde se cosechan, se secan y se enrollan en pequeñas bolas o perlas. Cuando los jazmines florecen, los delicados pétalos de las flores se colocan en capas sobre las perlas de té verde. Las flores se usan solo para perfumar y generalmente se eliminan del producto final, pero también hay variedades que conservan las flores de jazmín en las mezclas secas.

Cómo preparar el té verde para sacarle todo su sabor

El placer de beber un buen té verde comienza por la selección hojas de calidad, pero la preparación es esencial. El control de la temperatura del agua y el tiempo de remojo es indispensable para evitar sabores amargos. Tanto si deseas preparar té verde helado o una taza caliente, sigue estas pautas para lograr siempre resultados deliciosos.

El té verde es un té delicado que no se debe preparar con agua hirviendo. En su lugar, utiliza agua caliente entre 70ºC y 80ºC. Los tés verdes japoneses, especialmente Gyokuro, deben prepararse a 70ºC.

Vierte siempre agua caliente, incluso cuando prepares té helado, ya que el agua fría no desarrolla bien el sabor. Las hojas de té verde deben remojarse durante 2 minutos como máximo para evitar que tomen un sabor amargo.

Utiliza siempre hojas de alta calidad y agua mineral o filtrada. El agua del grifo contiene productos químicos y aditivos que pueden alterar el sabor del té.

Una cucharadita de café (unos 3 gramos) de hojas de té es suficiente para una taza de 250 ml. Si prefiere un sabor más fuerte, agrega más hojas de té. No sirve remojar el té por más tiempo para aumentar el sabor; un remojo más largo generalmente solo daña el perfil de sabor con notas ásperas.

No temas experimentar para encontrar el sabor que más te guste a ti. Puede que te lleve varios intentos conseguirlo, pero el resultado será tan delicioso que te alegrarás de haberlo hecho.

Encuentra tu té verde favorito

El té verde es una bebida que sabe bien y contiene una gran cantidad de nutrientes y compuestos para el organismo. Pruebe diferentes tés verdes hasta encontrar el de mejor sabor para tu gusto. Los hay que saben a hierba, a nuez o a crema. Las variedades son tantas que hay un sabor de té verde para todos los gustos.

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