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El té Kusmi Tea es sinónimo de lujo y refinamiento. Se trata de la marca líder en el mercado de té premium en Francia y, aunque es una empresa con sede en París, en realidad fue fundada en 1867 por Pavel Kousmichoff en San Petersburgo, Rusia. Fue en 1917, a causa de la Revolución Rusa, cuando se trasladó a París. En la actualidad es propiedad de Groupe Orientis, un holdind de alimentación especializado en productos gourmet.

1867 Orígenes de Kusmi Tea

Pavel Kousmichoff era el hijo mayor de una familia campesina que dejó el hogar familiar con 14 años para buscar un empleo en San Petersburgo. Allí encontró trabajo como repartidor para un comerciante de té. El gerente de la tienda pronto se dio cuenta de que el niño tenía un enorme potencial y le enseñó el arte de mezclar el té.

Pavel continuó trabajando para su patrón hasta que contrajo matrimonio con Alexandra, la hija de un exitoso comerciante de papel. Su empleador, feliz de verlo emparentarse con una buena familia, le regaló una pequeña casa de té en la calle Sadovaïa, una importante vía de la ciudad. Y así es como Pavel Kousmichoff comenzó su propio negocio en 1867. Con Alexandra tuvo seis hijos, incluido su hijo Viatcheslav (1878) y su hija Elisabeth (1880) para quienes creó una mezcla especial que pronto se convirtió en el té favorito del zar, Bouquet de Fleurs. Esta variedad todavía se encuentra en el catálogo de la marca con el número 108.

En 1901, Pavel poseía once salones de té y un gran edificio en el que residía junto a su familia. Era un hombre muy rico y su empresa era una de las tres compañías de té más grandes de Rusia.

1907 Kusmi Tea se establece en Londres

En 1907, envió a su hijo mayor a Londres para aprender de los grandes maestros ingleses. Viatcheslav pronto abrió una filial británica de la compañía, PM Kousmichoff & Sons en el número 11 de Queen Victoria Street. En esos días, la ciudad era la capital mundial del comercio del té, lo que ayudó a Viatcheslav a convertirse en un maestro del té.

Viatcheslav regresó a Rusia y tras la muerte de su padre, en 1908, se hizo cargo del negocio familiar. Gestionó con éxito la compañía y llegó poseer un total de 51 tiendas de té en las principales ciudades de Rusia.

1917 Un nuevo comienzo en París

En 1916, presintiendo el desastre, Viatcheslav transfirió parte de su fortuna a la oficina de la compañía en Londres y en 1917 abrió un taller en París, la Maison Kusmi-Thé. Aunque el pasaba la mayor parte de su tiempo en París, su familia permanecía en San Petersburgo y en vísperas de la Revolución, sin darse cuenta de lo acertados que eran sus instintos, decidió enviarlos a pasar el verano en el Cáucaso. Al poco tiempo estalló la Revolución. A medida que la guerra avanzaba hacia el sur, Viatcheslav organizó la fuga de su familia, primero a Constantinopla y luego a París.

En París, Viatcheslav y su esposa vivieron sin problemas con sus tres hijos, Constantin, Nadia y Vera. Los niños tenían tutores y disfrutaban del deporte y la música, Constantin y Nadia tocaban el violín y Vera el piano. Vera asistió al Conservatorio de París, donde conoció a Rachmaninov y llegó a convertirse en una famosa cantante de ópera.

1927 Periodo entre guerras

La familia prosperó durante los años de entreguerras, abriendo oficinas en Nueva York, Hamburgo y Constantinopla. Sin embargo, Viatcheslav decidió establecer su negocio principal en Berlín ya que allí residía una gran comunidad rusa.

Viatcheslav Kousmichoff murió en 1946, poco después de finalizar la Segunda Guerra Mundial, dejando a su hijo Constantin al cargo de un negocio familiar muy debilitado por los años de guerra.

Pero Constantin no tenía las habilidades comerciales de su padre y su abuelo. Era un hombre que amaba la buena vida y los excesos. Era un gran amante del té, pero no entendía de negocios. Al borde de la bancarrota en 1972, vendió el negocio por una miseria.

Durante los años que siguieron, la compañía Kousmichoff continuó vendiendo tés Kusmi Tea con un éxito desigual. Al igual que Constantin, las personas que compraron la compañía eran grandes artesanos con buen gusto y comprensión de los sabores, pero sus habilidades de gestión dejaban mucho que desear.

2003 el té Kusme Tea en la actualidad

En 2003, Kousmichoff fue comprado por los hermanos Orebi que provenían de una larga línea de comerciantes de productos básicos. La familia había comercializado algodón en el siglo XIX y metales no ferrosos en la primera mitad. En 1962 decidieron dedicarse al café, algo que complementaron adquiriendo esta empresa de té

Los Orebi asumieron el desafío de continuar la tradición de Pavel, Viatcheslav y Constantin Kousmichoff y devolver a la marca rusa su antiguo esplendor elaborando las mezclas originales de forma artesanal. En la actualidad cuentan con más de 60 tiendas en 35 países y una boutique en los Campos Elíseos de París que es su buque insignia. Desde Francia, el té de Kusmi Tea se exporta a todo el mundo para satisfacer el gusto de quien desea apreciar una taza de té muy especial.